viernes, 6 de agosto de 2010

Un albéitar en casa.

Dicen que la felicidad completa no existe, que sólo hay momentos felices, y son éstos los que hay que saber aprovechar y a los que hay que sacarles el máximo rendimiento posible. A medida que la vida nos va mostrando el camino van llegando más sinsabores que alegrías, quizás porque tenemos más personas por las que preocuparnos, los padres que se hacen más mayores, los hijos que nos trasladan sus inquietudes y nosotros mismos que vamos descubriendo nuestras propias limitaciones, ya sea por razones físicas, ya sea por motivos emocionales. Hace un par de semanas se produjo uno de esos momentos felices y emotivo a la vez para sacarle partido, cual fue la terminación de la Licenciatura en Veterinaria por parte de Pablo, feliz por que ves que el esfuerzo realizado tiene recompensa, y emotivo por ver la cara y las lágrimas de felicidad de mi padre junto a las mías, porque él también puede sentirse participe, y por la ausencia de mi madre que hubiese soltado alguna "palabreja" de las suyas y hubiese reído singularmente. Sólo espero y deseo que la vida te trate como mereces, y que la "suerte" te sea propicia.

4 comentarios:

daños y perjuicios dijo...

FELICIDADES A TODA LA FAMILIA POR LA LICENCIATURA DEL ALBÉITAR Y A VER SI EL MIO REGRESA DE TIERRAS GALAS Y LO CELEBRAMOS.

UN ABRAZO GRANDE.

Yo mismo dijo...

FELICIDADES para vosotros también.

NomellamoMaria dijo...

Albéitar???..¿en mi casa???...Nooo, en mi casa no hay nada de eso. Y por si acaso: Tu más.

Yo mismo dijo...

Tú por si acaso mira bien en la cochera y debajo de las camas, y ten cuidado que no te pique.